Las administraciones siguen sin valorar la contaminación como la química, pero se han detestado demasiados casos.
En la costas Asturianas, en 2.001 y 2003 se dieron dos sorprendentes agravamientos de calamares gigantes. Eran nueve ejemplares, entre ellos una hembra de 150 kilos, una cifra elevada que desconcertó a los científicos: Desde el 1962 se tenían contabilizados 47 registros de estos animales.
Los cadáveres fueron reconocidos y examinados, a fin de determinar las cusas de su muerte.

Mientras en tierra hace tiempo que se conocen los efectos nocivos del ruido, el conocimiento de que están afectando a los mares es algo relativamente nuevo.
El ser humano lleva pocos más de un siglo introduciendo en el medio marino cantidades masivas de ruido de forma incontrolada.
El hombre ha convertido el fondo del mar en un estruendo del que tiene muy poca conciencia, pese a sus graves consecuencias para la fauna.
El ruido ha llegado a un punto que no sabemos vivir sin él.
Una frase, para reflexionar: Las que conducen y arrastran el mundo no son las maquinas, sino las ideas.
Un chiste, pero de Lepe. ¿Sabes por qué en Lepe nunca se ha vendido un 600?
No, ¿por qué?
Porque sólo saben contar hasta tres.
Con mucho cariño yo como siempre les espero en la próxima estación.